
Por Ricardo Martos Rojano
(Para Isidro, In Memoriam)
Prisa por irte, tenías,
para estar junto a tu Cristo
antes de lo previsto,
Él te dijo: ¿estás listo?
“estoy listo Señor.”
“Pues vete a la priostía
que hay en tu corazón.
Tú fuiste mi costalero,
tú, que fuiste mi aguador,
a mi lado yo te quiero.”
“Recoge todo el amor
que sembraste por Triana,
del Zurraque hasta el Tardón,
del Tardón hasta Molviedro
de Molviedro hasta Nervión.”
“Coge el costal, de nuevo,
ve al palo, mete riñón,
que, esta llamada al Cielo,
es para un hombre bueno
Torri de mi corazón.”
Querido Ricardo, ya me perdonarás, pero no se me ocurría nada mejor para rendirle un merecido recuerdo.
ResponderEliminarAsí que te mango el poema.
Que Dios lo tenga en su Gloria trianera y en el tercer anillo de Nervión.
Un abrazo
Faltaría más, querido Hermano. Lo echaremos mucho de menos. Un abrazo.Ricardo
ResponderEliminar